"La función de la poesía es darle calma a los perturbados y perturbar a los que están en calma". David Foster Wallace

sábado, 28 de enero de 2017

universo












para Rosaura
marzo de 2009

Y de repente entre su cintura y su cadera, el universo.
Y en esa medianera,
una lluvia de estrellas plateadas iluminando una noche de lunes, 
cualquier noche de lunes,
una noche cualquiera, 
cualquiera de su álbum en una noche más de lunes.
Podría ser una noche más pero el universo se ha instalado en algún lugar,
quizás en su cadera,
y hay algo que parpadea, 
que deja una duda a la intemperie,
que agita la piel y las ideas.
Y si el universo se presenta y la vida sigue como esas cosas que no tienen sentido,
sólo se que tengo ganas de cumplir la condena del crimen que cometí.

domingo, 11 de mayo de 2014

Ojos de perro azul

Voy corriendo apresurada,
como si me llevara el demonio por un pasillo lleno de estufas.

Descubrí en ese viaje que te me metiste en un bolsillo.
Siento tu jadeo, tu tic de guiño de un ojo y sonrisa haciendo juego,
siento los dientes de perro al borde de los talones.

No tengo estrategias, ni ganas de escaparme de tu rabia, 
rabia verde, roja, amarilla.

Sé que tengo que matarte, lo sé,todos sabemos que es necesario, 
que muerto el perro, lo sé (me lo dijo Fede aquella vez),
pero cada vez que lo intento se me descosen los dedos
y mis ojos se desploman ante tu táctica
de sospecha siniestra de felicidad futura.

Sólo tengo este palo cargado de palabras.

Intento,juro que lo intento,
pero el palo no tiene ni un insulto,ni siquiera palabras duras o amargas.
Al palo le salen brazos,boca, vientre, lengua.

Es un palo que sostiene, 
que susurra,
que acaricia,
que alberga,
que lame,
suave, mirándote con ojos de perro azul.

Ojos de perro azul...con rabia de muchos colores.







jueves, 17 de abril de 2014

El buzo rojo de mi madre





Lo vi tan rojo entre rieles,
 tan inmóvil,
tan abajo de la vida,
tan en mis manos verdes de pasto  
arrancado ante la furia del infierno.

Olí su buzo rojo mientras lo llevaba puesto,
lo olí en medio de una tormenta de medianoche,
cuando los recuerdos me asesinan los ojos 
y los clavan con estacas en una pared sin tiempo 
como si fueran grandes cuadros 
o grandes espejos vacíos. 

Era preciso mirar, 
pero se me atragantaron perros rabiosos en la pupila, 
me muerden los garrones, 
el dedo gordo del pie del hueco que tengo en el pecho. 

Ahora tengo su rabia pálida al costado de una vía quieta de palabras.


viernes, 28 de marzo de 2014

Niña con ingrávidos objetos







/ingrávidos objetos/* 
carga la niña en su cabeza,
no sabe de que lado del mundo estan
pero sabe
los lleva a donde vaya
la ñiña y sus colores que no sabe mirar
ella flota en un mar de inciertos azules talos
una cálida humedad
su cuerpo y el tiempo flotan en una marea espesa y plana,
no sabe donde naufragará, 
sabe que nadará densidad de naranjas cálidos
y rojos furia manzana
hasta llegar a la tierra prometida

*( joaquín gianuzzi)

sábado, 27 de octubre de 2012


Rasco palabras , arañazos en mi tierra profunda... 
En un surco se asoma un burro peludo arando imágenes mudas...

Hoy es un día peronista,
otro que entra en la mística correntada de voces y recuerdos.
Todo golpea. 
Hoy araño palabras y le escapo a un llanto en medio de la ducha. 
Todos los días espanto tu fantasma pero hoy me resisto, 
porque ese día, en esa plaza, 
y ahora solo sé de este hueco sin vos...

viernes, 13 de enero de 2012

Merienda de agujeros


Ella llevaba entre las piernas un sol de otoño, amarillo pálido casi como sus cabellos. Llegué, como siempre, tarde a la cita,una fría merienda de agujeros nos esperaba,otra más.
Sabía de sus dolores,de ese  pozo relleno de mugre y miedos.
Ella paseó su mirada desde la vereda, marcó distancia con todo su cuerpo, sus manos hicieron de cerco en un rincón del sofá.

Quería abrazarla, decirle que siempre era posible ese otro hueco,la elipsis, allí pero dónde, cómo. /El hueco que se abre para que nos encontremos en otro espacio que tal vez compartamos hace mucho tiempo..../me dijo alguna vez.
Elipsis, donde los recuerdos todavía no existen 
/verte escribir sobre mis mostros, escribir sobre los tuyos/
donde anticipamos nuestro pasado.....
Un espejo ameno, sin bruja, con manzanas asadas y canela.
Quería decirle tanto, pero fue una tarde de voces oscuras, es posible que sea el tiempo de otras miradas y pieles, quizás otro hueco
/la lluvia nunca llegó/.

Solo nos encontramos al borde del sofá para darle el beso en la boca al muerto.
Hacía calor,había humedad y la boca estaba fría, tanto como el jugo de carrot power.

La otra Ella había transformado el hueco en un pozo, se había llevado hasta el teléfono y la tele, dijo, se llevó TODO, mientras miraba la finitud de la avenida Caseros.
Acaricié su cuello
/el deseo a veces es peor que las cucarachas/
y le dije, 
no se llevó todo
tu risa, no se llevó tu risa.
El 10 en la parada la esperaba impaciente, casi no tuvo que correrlo.
Un beso  desdibujado a mitad de la calle fue suficiente para seguir la vida hasta barracas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Furia rectangular

Hay tilos en la calle,
yo tengo una furia rectangular.

Una furia naranja,
una furia
por lo que no es,
porque no me sonreís
porque toda esta soledad no me cabe adentro,
porque se me rebalsan los ojos imaginando tu boca leyéndome,
y tu mano, oh, tu mano,
tu mano escribiendo.

Toda una furia rectangular,
naranja y con olor a tilo,
porque no tengo ni siquiera,
porque no somos ni siquiera.
Toda una furiosa lluvia fucsia (me persigue),
porque hoy
y esta mañana
y quizás
todas las noches,
nos recorra un incierto cielo
y el miedo nos deje a la intemperie  para siempre.




sábado, 1 de octubre de 2011

La ceremonia de la Exégesis y la Eiségesis.

Una noche de primavera nos sentamos en el sillón cada una con el pedazo del rompecabezas, como aquella vez que no logramos descifrar entre julio y agosto de un año par, hace tanto pero tanto ya.
Nos citamos, esta vez sin flores ni vino. Y creo que ninguna de las dos pensó en que era una cita, sino más bien el momento de llevar a cabo la ceremonia entre la Exégesis y la Eiségesis.
Sacar afuera el crimen, aquella frase, esa carta olvidada, el perro chiquito que se suponía inofensivo y que podía matarse sin más. También salió ese recorrido áspero, sinuoso y solitario por donde el perro tuvo que caminar,  chocándose con las piedras del amor  y las demás cosas de la vida. Despanzurramos minuciosamente el fracaso del perro no enterrado, y la imposibilidad de brindar por ese entierro, esa muerte.

No hubo olvido, ni perdón,  pero si, ahora creo que si, las palabras necesarias/justas/las que "cuidan las formas" [aunque faltaron algunas guardadas, muy guardadas].
Y ron, porque una ceremonia así necesita ron, y tabaco.
Y un ventanal con amanecer incluido.
Y boleros
y risas
y ese abrazo tan reparador para un sábado de sol, un abrazo que venía con retraso.


Al caer la noche me topé con este poema. Me quedó rebotando en la pupila, como un meta-mensaje para que cada una purgue sus historias. Un obsequio compartido/sobre todo la última estrofa/, porque a veces cuando te miro, me veo.
Y porque me quedé dormida y me pasé con el 134 y por primera vez crucé para el barrio por el puente viejo a pata. Y fue lindo ver el verde al costado del río, [no así sus aromas], y no pude dejar de pensar en eso de las mujeres puente y las mujeres puerto, y en todo lo que vivimos en ese tiempo que no supimos como cada cuál comía las milanesas ni con qué las aderezaba, si es que las comíamos, claro, teniendo en cuenta mi macrobiosis.


No basta con
decidir abrirte.


Debes hundirte los dedos
en el ombligo, con las dos manos
agrietarte,
derramar los lagartos y los sapos
las orquídeas y los girasoles,
virar al revés el laberinto.
Sacudirlo.


Sin embargo, no te vacías del todo.
Quizás una flema verde
se esconde en tu tos.
Tal vez no sabes que la tienes
hasta que un nudo
te crece en la garganta
y se convierte en rana.


Te cosquillea una sonrisa secreta
en el paladar
lleno de orgasmos diminutos.


Pero tarde o temprano
se revela.
La rana verde croa sin discreción.
Todos miran.


No basta con abrirte
una sola vez.
De nuevo debes hundirte los dedos
en el ombligo, con las dos manos
desgarrarte,
dejar caer ratas muertas y cucarachas
lluvia de primavera, mazorcas en capullo.
Virar al revés el laberinto.
Sacudirlo.


Esta vez debes soltarlo todo.
Enfrentar el rostro abierto del dragón
y dejar que el terror te trague.
—Te disuelves en su saliva
—nadie te reconoce hecha charco
—nadie te extraña
—ni siquiera te recuerdan
y el laberinto
tampoco es creación tuya.


Y has cruzado.
Y a tu alrededor espacio.
Sola. Con la nada.


Nadie te va a salvar.
Nadie te va a cortar la soga,
a cortar las gruesas espinas que te rodean.
Nadie vendrá a asaltar
los muros del castillo ni
a despertar con un beso tu nacimiento,
a bajar por tu pelo,
ni a montarte
en el caballo blanco.


No hay nadie que
te alimente el anhelo.
Acéptalo. Tendrás que
hacerlo, hacerlo tú misma


Y a tu alrededor un vasto terreno.
Sola. Con la noche.
Tendrás que hacerte amiga de lo oscuro
si quieres dormir por las noches.


No basta con
soltar dos, tres veces,
cien. Pronto todo es
tedioso, insuficiente.
El rostro abierto de la noche
ya no te interesa.
Y pronto, otra vez, regresas
a tu elemento y
como un pez al aire
sales al descubierto
sólo entre respiros.
Pero ya tienes agallas
creciéndote en los senos.

Gloria Anzaldúa (Valle del Río Grande, Texas, EE.UU, 1942-2004)




jueves, 8 de septiembre de 2011

Es hora de plantear la cuadrícula


Ella llamó y dijo- lo encontré.

 
Es hora de plantear la cuadrícula.

 Su hallazgo me convoca a la tarea que eligió esa niña que fui
 


/desenterrar fantasmas, desenterrarla a ella/
 

Volverá esa furia de pastos en las manos

y desterraré al fin lo imposible de la primavera,
 hasta reventar de tanto verde.

La primavera, y ella,y nuestros fantasmas 

danzaran en las aterciopeladas nubes,
esas que solo los muertos conocen
.







...un mondo diafano

A veces perdemos de vista eso que somos, eso que fuimos, (solo en los sueños, en la poesía, en el juego, cómo diría Julito en su morelliana, encender una vela, andar con ella por el corredor), y yo agregaría, por qué no, en los colores que andan por ahí o en los ojos de este "señor con muchas aceitunas en la cabeza", nos asomamos a veces a eso que fuimos, a eso que somos, aunque nunca tengamos la certeza (quién la tiene?).....porque como dice Hamlet Lima Quintana, unx es sus sueños, lxs amigxs, los amores, la sonrisa que lleva puesta y los calzones que tiene....Mi comunitas es una galaxia poblada de palabras, gestos, bichos simpáticos, mostros como el amigo de Galeano, o el que asusta a Tere... pequeñas cosas
éste, mi mundo, una experiencia que merece ser vivida.....